Cuatro mujeres que cambiaron el mundo con sus inventos



 

Las mujeres están detrás de inventos que han revolucionado el mundo. Muchas, de hecho, lo hicieron en épocas en las que los derechos civiles, sociales y políticos estaban en su contra. Un ejemplo de esto data de hace menos de 90 años, cuando muchos países de América Latina prohibían a las mujeres el acceso a la educación superior.

Por fortuna, con el paso de los años esta situación ha cambiado y las mujeres han ganado más terreno a nivel educativo y laboral. Por ejemplo, ¿sabías que la red inalámbrica, fue invento de una mujer? Así como ese, existen muchos otros inventos creados por mujeres en todas las áreas del conocimiento, desde invenciones tecnológicas y de comunicaciones, hasta objetos que responden a las necesidades cotidianas de una casa.

Hedy Lamarr – Precursora del WiFi

Algunos quizá recuerdan a Hedy Lamarr como una de las estrellas del Hollywood dorado. En efecto, Lamarr fue una reconocida actriz que compartió pantalla con personalidades como Clark Gable y Jimmy Stewart. Pero lo que pocos saben es que Hedy Lamarr también fue una brillante ingeniera.

Gracias a su aporte a las telecomunicaciones, hoy podemos tener WiFi e incluso disfrutamos de tecnologías como el Bluetooth o el GPS. Hedy Lamarr es la precursora de la red inalámbrica porque fue la inventora del salto en frecuencia o el espectro expandido, el sistema que permite las comunicaciones inalámbricas.

Hedy Lamarr, nació en Viena en 1914, apenas con 16 años comenzó sus estudios de ingeniería, pero los abandonó tres años después para comenzar su carrera en el teatro. Lamarr combinó su carrera como actriz con su pasión por la ingeniería. Trabajó junto al compositor George Antheil en el sistema de comunicación secreto basado en las 88 teclas de un piano, el cual era capaz de evitar el espionaje de audios por parte del enemigo. Su invención fue patentada en 1942.

En 1957 la empresa americana Sylvania Electronics completó el desarrollo de la técnica del espectro expandido y en 1962 el concepto fue adoptado por el Gobierno de Estados Unidos para las comunicaciones militares. A pesar de que la patente ya había caducado, los ingenieros de la empresa reconocieron la propiedad intelectual de Lamarr y Antheil en el descubrimiento.

Marion Donovan – Pañal desechable

Quizá muy pocos recuerdan lo complicado que era cambiar los pañales de los bebés. Los primeros eran de tela y se sujetaban con ganchos metálicos. Su uso solía ser caótico porque suponía lavar todo lo que se manchaba y mojaba, desde el propio pañal hasta la ropa del bebé y las sábanas. Además, estos pañales hacían que la piel del bebé se irritara. Ante este problema, Marion Donovan decidió crear un tipo de pañal que evitara todo este trabajo y protegiera al niño.

En 1946 ideó un pañal semi-desechable que estaba recubierto con una cortina de plástico y llevaba en su interior una tela mucho más absorbente que no provocaba irritación en la piel del bebé. En 1949 presentó una solicitud de cuatro patentes. Bautizó su invento como Boaters porque la forma del pañal le recordaba a un barco.

Donovan no se detuvo ahí. Posteriormente comenzó a trabajar en la idea de un pañal que fuese completamente desechable. El objetivo era encontrar un material que fuera totalmente absorbente, que pudiera mantener alejada la humedad y que además no fuese excesivamente caro.

La inventora finalmente encontró una composición de papel robusto y absorbente para el prototipo del primer pañal desechable. En 1961 vendió su idea a Víctor Mills y comenzó el desarrollo y comercialización de los pañales desechables tal y como se conocen en la actualidad.

 

 

Melitta Bentz – Filtro de café

Hoy en día muchos no conciben empezar el día sin tomar una taza de café. Y así era también a principios del siglo XX, aunque en aquel momento su sabor y textura no eran ideales. Para aquella época el café se ponía a hervir con el agua y a menudo quedaban residuos de éste en la bebida.

Melitta Bentz, cansada de esta preparación, arrancó un pedazo de papel secante del cuaderno de su hijo. Este era un papel que se usaba para evitar los borrones de la pluma estilográfica. Bentz metió el papel en una vieja olla a la que le había hecho unos agujeros, colocó el café molido y le agregó agua caliente. Así la bebida comenzó a gotear a través del papel, cayendo en la taza.

De esta manera Bentz inventó lo que conocemos hoy como el café de goteo. Consiguió no solo un mejor sabor, sino que además simplificó la tarea de limpiar, ya que solo era necesario tirar a la basura el filtro de papel utilizado. Después de eso organizó encuentros para preparar café y mostrar su invento. Para junio de 1908 consiguió la patente del filtro de papel.

Además de su gran invento, Bentz se destacó por haber impulsado los derechos laborales en la época y el bienestar de sus empleados. Entre las mejoras estaba la reducción de la jornada laboral a cinco días, más días de vacaciones y una paga extra en Navidad.

Melitta Bentz con su invento no solo cambió la forma de tomar café, sino que demostró como las mujeres con su esfuerzo, dedicación y perseverancia pueden revolucionar el mundo y hacerlo un mejor lugar para todos. Lo mismo consiguieron Hedy Lamarr precursora del wifi y Marion Donovan con los pañales desechables, quienes a pesar de haber vivido en épocas donde las mujeres no tenían las mismas oportunidades lograron innovar y dejar una huella.

Gladys Aparicio – Telarañas para conducir electricidad

La científica colombiana Gladys Aparicio no solo es una mujer con una linda historia de superación y perseverancia, también es un referente mundial en cuanto a investigación. Como resultado de los estudios que adelantó, la doctora Aparicio desarrolló un material sintético, basado en las telas tejidas por las arañas, que al ser incluido en la producción de baterías recargables (como las de los celulares) hace que no solo tengan un mayor rendimiento, también hace que al ser desechadas sean mucho más amigables con el planeta pues su proceso de descomposición es mucho más rápido que el de las baterías tradicionales.

Gracias a su disciplina y dedicación, esta colombiana fue reconocida en el año 2014, por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) como la mejor inventora del año. Gladys se dedica actualmente a la docencia investigativa y trabaja diariamente para sembrar en sus alumnos el amor por la ciencia y el compromiso de construir un mundo mejor.