“GIRL POWER” EL NUEVO PROTAGONISTA DE LA GRAN PANTALLA



 

Desde hace algunos años, en el cine el personaje del héroe ha sido reemplazado por el de la heroína, una figura que ha inspirado —algunas veces sin intención— a millones de niñas, adolescentes y mujeres alrededor del mundo que sueñan con romper el “techo de cristal”.

En este artículo exploraremos los cambios que el mundo del cine ha experimentado en los últimos años gracias al empoderamiento femenino. Mostraremos cómo algunas películas nos convencen de que lo único necesario para cambiar el mundo es una mujer con determinación.

  • Princesas que no necesitan ser rescatadas

Con solo una mirada a las nuevas princesas animadas podemos entender cómo ha cambiado la imagen femenina. Ahora las historias ya no presentan a princesas en apuros que esperan ser rescatadas por un príncipe azul, sino a mujeres decididas que defienden sus ideales y luchan por sus sueños.

Son protagonistas que le demuestran al mundo que hay mucho más en ellas que su belleza, que sus ambiciones en la vida van más allá de un matrimonio y que su valentía no la determina su género sino su corazón.

 

 

  • Historias que hicieron historia

Los dramas biográficos ocupan un lugar especial en el corazón de la audiencia con historias de mujeres que cambiaron su realidad y transformaron al mundo. Desde científicas que hacen grandes aportes tecnológicos —como las mujeres que participaron en la carrera espacial en los años sesenta— o madres solteras que construyen negocios exitosos de la nada, hasta activistas que levantan su voz para revolucionar países enteros.

Este tipo de películas nos recuerdan que las cualidades de una mujer empoderada son la pasión, la determinación y la fuerza. Que la discriminación no es un obstáculo, sino una oportunidad para demostrar que una mujer no está derrotada sino hasta que se da por vencida. Que ser mujer es motivo de orgullo.

  • Protagonistas inesperadas

Estamos acostumbrados a ver protagonistas grandes y fuertes, decididos a mostrar sus superpoderes. Las heroínas han llegado para derribar este estereotipo: en muchos casos subestimadas, menospreciadas y hasta ridiculizadas, se abren camino hacia sus metas.

Las heroínas creen fervientemente que su apariencia no determina quiénes son ni lo que pueden lograr, y que, más que poder sobre los demás, tiene poder sobre sí mismas y un espíritu implacable que se aferra al éxito.

  • Personajes más humanos

Más que presentar criaturas fantásticas y mundos lejanos que estimulan la imaginación, la gran pantalla nos muestra mujeres reales con problemas y miedos tan cotidianos como los nuestros. Por extraño que parezca, en la realidad se han encontrado historias que parecen fantásticas.

Conocemos a mujeres con debates internos que cambian el rumbo de la historia; situaciones difíciles superadas por un ama de casa que saca lo mejor de ellas; una científica sola en el espacio que debe decidir entre luchar o morir rodeada de la calma del universo o una chica de pueblo que sueña convertirse en oficial de policía en una gran ciudad.

Estas situaciones nos dejan ver cómo la resiliencia permite convertir fracasos en oportunidades; cómo nos impulsa a intentarlo una y otra vez, a superar prejuicios y a alcanzar nuestras metas a pesar de limitaciones que solo existen en nuestra mente, como la edad, el género o el color de piel.

En algunos casos ficción y en otros testimonios, la gran pantalla y sus heroínas son una clara muestra de que para cambiar el mundo una mujer solo necesita creer en sí misma. Y de que la fuerza no solo está en los músculos sino en la determinación y el espíritu.